Qué ofrecen los servicios de almacenamiento en la nube
Hoy manejamos mucha información almacenada en múltiples dispositivos: el móvil, el portátil, quizá varios ordenadores, tableta... Hasta ahora, disponíamos de muy pocas opciones si queríamos acceder a todos nuestros archivos de forma conjunta y sencilla. Podíamos escoger entre tener a mano todos nuestros dispositivos o guardar la información en uno de ellos mediante movimientos periódicos de datos.
Algunos de los servicios más conocidos que nos permiten utilizar espacio en la nube son Dropbox, CloudMe o SugarSync. Junto a ellos las grandes compañías de tecnología tienen sus propias nubes: Drive (Google), iCloud (Apple) o SkyDrive (Microsoft). Nuestra información queda guardada en ordenadores de su propiedad con una enorme capacidad de almacenamiento, conocidos como servidores.
Características principales
- Disponibilidad. Podemos acceder a los archivos alojados en la nube desde cualquier dispositivo conectado a Internet que cuente con la capacidad para utilizar dicho servicio. Así evitamos el uso de dispositivos de almacenamiento físicos, como una memoria USB para compartir la información.
- Copia de seguridad. Podemos utilizar este espacio para guardar archivos a modo de copia de seguridad.
- Compartir. Otra función que nos ofrece y muy utilizada por los usuarios, es la posibilidad de compartir la información con otras personas. Podemos hacerlo de forma limitada con aquellas que escojamos e incluso hacerlo de forma pública para que cualquier usuario pueda acceder a los archivos compartidos.
- Sincronización. Algunos servicios permiten sincronizar automáticamente los datos entre distintos dispositivos. De esta forma un archivo que creemos o modifiquemos en un dispositivo se actualizará en todos aquellos que estén conectados al mismo servicio en la nube.
Algunos riesgos asociados
A pesar de las indudables ventajas que nos aportan los servicios basados en la nube, es necesario que apliquemos ciertas precauciones al utilizarlos para evitar problemas relacionados principalmente con la seguridad de la información y de la privacidad.
- Cese repentino del servicio. Si la compañía que presta el servicio deja de funcionar, no podremos acceder a nuestra información y la perderemos irremediablemente.
- Fallo en el servicio. Los fallos no ocurren a menudo, pero pueden afectarnos en alguna ocasión. Podríamos dejar de acceder puntualmente a nuestros datos debido a un fallo de conexión en nuestro dispositivo, o en el funcionamiento del propio proveedor del servicio de almacenamiento.
- Acceso de personas no autorizadas. Para utilizar el almacenamiento en la nube siempre será necesario que nos identifiquemos con usuario y contraseña. Si por algún descuido nos roban la clave o logran descubrirla tendrán acceso a toda nuestra información.
- La sincronización. Si accidentalmente borramos archivos en la carpeta de un equipo que hemos sincronizado, desaparecerá la información de la nube.
- Dispositivos móviles. Merece especial atención el acceso a la nube desde las aplicaciones para móviles, ya que si el dispositivo cae en manos inadecuadas y no se han tomado las oportunas medidas de seguridad como el bloqueo de pantalla, podrán ver, compartir o borrar toda nuestra información.
- Problemas legales. En función de los archivos que alojemos, podríamos llegar a tener problemas legales dependiendo de dónde estén ubicados físicamente los equipos de la compañía que los almacena.
- Confusión al compartir archivos y carpetas. No es extraño conocer casos como el que le sucedió a Carlos, descrito al inicio. Bien por equivocación o bien por desconocimiento del correcto funcionamiento, algunas personas ponen a disposición de usuarios desconocidos sus archivos de forma involuntaria.
Para guardar tu información en la nube de forma segura debes seguir una serie de consejos:
- El servicio que utilices siempre tiene que contar con cifrado https y su propio certificado de seguridad.
- Si vas a utilizar la nube como medio para alojar tus copias de seguridad utiliza un sistema de respaldo como por ejemplo un disco duro externo, para asegurarte su disponibilidad.
- Lee las condiciones de uso y las políticas de privacidad antes de utilizar cualquier servicio en la nube y en caso de no estar de acuerdo, busca un servicio alternativo.
- Utiliza una contraseña robusta para acceder al servicio y siempre que termines de utilizarlo, cierra la sesión. Si dicho servicio cuenta con verificación en dos pasos es recomendable activarlo para dotar de mayor seguridad a la cuenta.
- Infórmate sobre el correcto funcionamiento de las opciones de compartición de archivos y carpetas que nos ofrecen estos servicios para no mostrar información accidentalmente a quien no deberíamos.
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