sábado, 30 de noviembre de 2019

Servicios de compraventa y subastas online


Comprar por Internet:



  1. Página web para la compra. Debemos empezar por escoger la página web donde buscar aquello que deseamos comprar o donde publicar lo que queremos vender. No todos los sitios de compraventa online ofrecen los mismos servicios y garantías al vendedor y al comprador.
    Un factor importante es que disponga de un sistema de calificación del vendedor basada en los votos de otros compradores. Un sitio muy desarrollado en este aspecto es eBay, que cuenta con una gran comunidad de usuarios. Comprar aquí es relativamente seguro si el vendedor goza de las más altas calificaciones posibles y carece de comentarios negativos. Además, cuenta con servicios de ayuda que nos indican qué hacer en caso de problemas.
    También podemos optar por páginas de anuncios, donde la relación se establece directamente entre vendedor y comprador, sin que la página intervenga. En estos casos debemos analizar la confianza que nos inspira el vendedor a partir de indicios y recabar información en Internet sobre la fiabilidad del portal y la existencia de posibles conflictos anteriores en él.
  2. Precios “chollo”. Cuidado con los anuncios que tienen un precio excesivamente bajo. Si el precio está muy por debajo del valor de mercado, es posible que se trate de un engaño: una estafa o un producto falso.
  3. Fotografías del producto. Dudemos si en el anuncio se muestran fotos genéricas o que se pueden encontrar tras una búsqueda en Internet. Si el vendedor no muestra una imagen realizada por sí mismo de su artículo, es posible que esté ocultando algo.
  4. Redacción. Si se trata de un vendedor que dice ser español, debemos desconfiar de anuncios cuya gramática sea incorrecta o que parezca que han sido traducidos por un traductor automático.
  5. Relación con el vendedor. Una vez decidamos que el producto es el que buscamos y que el vendedor podría ser de fiar, debemos establecer una relación para intercambiar información. Inicialmente debemos pedir al menos correo electrónico e incluso teléfono, para realizar búsquedas en Internet con esa información y comprobar, por ejemplo, si hay otros anuncios sospechosos publicados con esos datos o quejas de otros compradores.
  6. Intermediario. Cuando un vendedor dice que se encuentra en el extranjero y que para ver el producto tenemos que pagar a un intermediario, probablemente estén intentando engañarnos.
  7. Modo de pago. Tenemos que dejar claras todas las condiciones de la compraventa antes de realizar el pago. Elijamos siempre un método de pago seguro, y no facilitemos los datos de nuestra tarjeta de crédito a nadie.

Subastas online:


Existen muchas páginas donde podemos encontrar todo tipo de artículos a precios muy llamativos, en las que podemos participar a modo de subasta e intentar conseguirlos ganando la puja. Son productos muy atractivos y a precios de salida insignificantes.

Hay mucha controversia sobre si estas páginas realmente cumplen con lo prometido o no. Podemos encontrar quejas de personas que pujaron, ganaron y nunca recibieron su artículo. Existen opiniones enfrentadas en torno a este modelo.

Es indudable que hay páginas de subastas que cumplen de manera escrupulosa con la legalidad, tienen su razón social en España y operan de manera totalmente transparente. El gran reclamo es el precio final por el que se llevan los artículos los ganadores de la puja.



Los últimos consejos:

Si vamos a comprar o vender productos por Internet, es importante que adoptemos ciertas precauciones para evitar ser estafados.
  • Si vas a comprar, busca páginas fiables, con una larga trayectoria, medios de contacto y ayuda, y preferiblemente que dispongan de valoración de vendedores.
  • Buscar información en Internet sobre plataformas de compraventa y datos sobre el vendedor es una tarea imprescindible antes de tomar ninguna decisión.
  • Jamás proporciones los datos de tu tarjeta de crédito a un vendedor.
  • Si vas a vender, antes de enviar un artículo analiza si hay indicios de que se trate de un estafador.
  • Puedes utilizar las páginas de subastas online, pero sé consciente de sus características y riesgos e infórmate antes sobre la fiabilidad de la página web.


Cómo realizar compras online seguras



Preparar los dispositivos y la conexión antes de comprar



  • Es necesario instalar una herramienta antivirus. El antivirus protege el dispositivo de posibles infecciones que puedan afectar al dispositivo y por ende, a la privacidad y seguridad. Es importante saber que existen virus, que por ejemplo, son capaces de almacenar la secuencia de teclas que se pulsan en el teclado, de tal forma, que si se trata de un PIN/contraseña de un servicio importante, como puede ser de una tienda virtual, pueden acceder en tu nombre y recopilar toda la información asociada a dicha cuenta de usuario: nombre, apellidos, fecha de nacimiento, dirección postal, tarjeta de crédito, etc.
  • Los dispositivos y su software que estén siempre actualizados. Tanto el sistema operativo como los programas y aplicaciones instalados deben estar actualizados a su última versión para evitar que posibles vulnerabilidades puedan afectar la privacidad y seguridad en el proceso de compra. Los fallos de seguridad frecuentemente son utilizados por los ciberdelincuentes para colarse en los dispositivos de los usuarios a través de técnicas de ingeniería social.
  • Uso de conexión segura. Cuando se realice una compra, indistintamente de la tienda online, es importante hacerlo desde una red a Internet de confianza como puede ser la de nuestra casa o la conexión de Internet de móvil 3G/4G. Bajo ningún concepto se recomienda efectuar una compra desde una red wifi pública ya que cualquier usuario conectado a ella, podría espiar la comunicación con alguna herramienta y obtener nuestros datos personales y bancarios intercambiados con la tienda online si ésta no utiliza un protocolo seguro para el intercambio de la información (https).


Aspectos a revisar de la tienda online

  1. Por ejemplo, un sitio web es seguro para realizar compras si garantiza al menos que la información que intercambiamos con la página web se transmite protegida y a salvo de las miradas curiosas de un atacante.
    Para ello, la página web donde introducimos los datos debe comenzar por https://, y la barra de direcciones del navegador debe mostrar un candado. Aunque no es necesario que todas las páginas de la web comiencen por https, en el formulario de contacto o en páginas donde tengamos que introducir información bancaria la URL si debe facilitar HTTPS que indique que la información se transmite cifrada. Además de que la dirección comience por HTTPS, el certificado de seguridad de la web tiene que coincidir con el sitio donde estamos navegando. De no ser así, habría que abandonar la página inmediatamente.
  2. De manera adicional, la tienda online tiene que ofrecer en su web cierto tipo de información en alguna sección específica: “Aviso legal”, “Política de Privacidad”, “Quiénes somos”, “Contacto”, etc.
    Hablamos por ejemplo de mostrar el nombre completo, razón social, domicilio físico así como los datos de contacto. También debe indicar que datos personales recoge y que uso hace de ellos, así como informar que política de privacidad aplicará y si dichos datos serán cedidos a otra empresa.
  3. La política de envío y devolución es otro aspecto importante a revisar. Si no informa sobre estas cuestiones de forma clara, es mejor descartar la compra.


Conocer métodos de pago y sus características


  1. Tarjeta de crédito o débito. Usar las tarjetas para el pago es cómodo y rápido, ya que se realiza con la información contenida en la propia tarjeta, es inmediato y puede ser muy seguro. Sin embargo, no es el mejor método si tenemos alguna duda sobre la fiabilidad de la web, ya que estamos proporcionando toda la información necesaria para realizar compras.
    Para evitar que el comercio pueda acceder a los datos de la tarjeta, muchas tiendas y servicios online usan los TPV virtuales con autenticación, donde son las entidades bancarias las encargadas de verificar la autentificación de la tarjeta y de la protección de los datos bancarios del cliente. Este sistema es utilizado actualmente por Visa (Verified by Visa) y Mastercard (MasterCard SecureCode).
  1. Transferencia bancaria. En este tipo de pago se envía el dinero desde nuestra cuenta bancaria directamente a la del vendedor. La principal ventaja es que no se introducen datos en ningún sitio web. Sin embargo, si la cuenta está en el extranjero puede resultar complicado recuperar el dinero en caso de fraude, al tratarse de un movimiento de dinero entre dos cuentas bancarias.
  1. Las plataformas de pago. Éstos son servicios independientes que actúan como intermediarios entre nosotros y el vendedor. La de mayor uso es PayPal.
    La principal ventaja de estas plataformas es que el propietario de la tienda no tiene acceso a nuestros datos de la tarjeta de crédito, además estas entidades regulan los cobros y pagos, actuando como mediadores en errores y posibles fraudes. Sin embargo, dado que vamos a proporcionar a estas plataformas nuestros datos bancarios (tarjeta o cuenta), debemos informarnos de las medidas de seguridad y de qué garantías ofrecen en caso de fraude.
  1. Los servicios de transferencia instantánea. Los servicios como Western Union o MoneyGram son muy útiles cuando se envía dinero a personas conocidas. Es un sistema muy rápido e instantáneo.
    Sin embargo, estos servicios están diseñados para enviar dinero, no para gestionar compras y una vez se haya enviado el dinero, la cancelación o el reembolso no son posibles.
    Además este tipo de empresas permiten hacer transferencias de dinero de forma anónima, resultando imposible identificar al destinatario en caso de fraude. Los delincuentes lo saben y suelen utilizar estos sistemas para realizar sus estafas. Por este motivo, no deben utilizarse para realizar compras online.
  1. El pago contra reembolso. Esta opción asegura que no se hace el pago hasta que se recibe y verifica el artículo comprado. El inconveniente es que no está siempre aceptada por los vendedores y puede implicar un coste adicional, por lo que debemos informarnos antes de utilizarlo.
  1. Las tarjetas prepago. Estas tarjetas permiten realizar pagos sin que éstos estén asociados a alguna cuenta bancaria. Nosotros decidimos el dinero que vamos a ingresar en la tarjeta. Una vez se ha agotado el dinero en esa tarjeta podemos recargarla si queremos. Se solicitan en cualquier entidad bancaria, y tan solo es necesaria la presentación del DNI para obtenerla. La principal ventaja es que, en caso de pérdida o robo, sólo perdemos la cantidad que hayamos cargado en la tarjeta. Por ello, no es recomendable hacer cargas de dinero muy elevadas.
  1. El teléfono móvil. Este sistema utiliza la tecnología NFC, que es una tecnología inalámbrica de corto alcance presente por ejemplo en los abonos transporte y que ya incorporan la mayoría de los smartphones.
    Aunque este sistema de pago no está muy extendido en España, nos permite utilizar nuestro teléfono móvil como si de una tarjeta de crédito se tratara. Sin embargo, para su funcionamiento es necesario que los datos de la tarjeta estén almacenados en el teléfono móvil. Por tanto, en caso de pérdida o robo de nuestro dispositivo, podrían acceder a los datos de nuestra tarjeta.

Navegadores


Los navegadores


Para la mayoría de usuarios, la cara visible de la informática es Internet. Desde todo tipo de dispositivos (ordenadores, tabletas y smartphones) accedemos a la red en busca de información, entretenimiento y otros servicios.

Para ello, la herramienta fundamental es el navegador. Resultan tan intuitivos y fáciles de usar que muchas veces ni nos damos cuenta de su existencia. Existen varios a nuestra disposición, todos muy conocidos: 

Estas prestaciones son muy útiles, pero debemos tener en cuenta que los navegadores son empleados también por individuos malintencionados para acceder a nuestros dispositivos. Por ello, hemos de conocer sus riesgos y adoptar precauciones para poder disfrutar de las ventajas de la tecnología de forma segura.


Privacidad


Los navegadores incorporan muchas funciones para hacernos la vida más fácil. Sin embargo, en ocasiones esto puede suponer un verdadero riesgo para nuestra privacidad:
El historial de navegación es el registro completo de toda nuestra actividad en Internet. Cualquier persona que tenga acceso a nuestro navegador podrá ver qué hemos estado haciendo y cuándo.Normalmente visitamos las mismas páginas web y buscamos cosas parecidas. Por ello cuando tecleamos una búsqueda el navegador nos ofrece una selección de búsquedas basadas en otras anteriores. Esto nos ahorra el trabajo de escribir, por ejemplo, las direcciones completas.

Los complementos y plugins

Los complementos o extensiones son elementos que se instalan en nuestros navegadores para hacerlos más eficientes, encargándose de funciones específicas: barras de búsqueda, integración con otros servicios, bloqueo de pop-ups, etc.
Sin embargo, algunos de estos complementos pueden estar destinados a fines malintencionados: recopilar información acerca de nuestros hábitos o insertar anuncios. Generalmente, esto se hace de forma encubierta al instalar aplicaciones gratuitas, por lo que es importante revisar las opciones de instalación.

Las cookies

Las cookies son pequeños ficheros que los navegadores almacenan en el ordenador con datos del usuario sobre las páginas web visitadas.
Esta información puede contener las opciones de idioma o visualización elegidas, el contenido que ha sido consultado, el identificador de sesión de un usuario o las credenciales de acceso. Su utilidad es facilitar la navegación aunque, una vez guardada, la información puede servir para otros propósitos.
Hoy en día no tenemos, para el usuario medio, muchas alternativas aparte de aceptar el uso de cookies. Si las desactivamos, es posible que algunos servicios no funcionen correctamente. No obstante, puedes borrar periódicamente las cookies instaladas en tu equipo (consulta cómo hacer esto con Chrome, Internet Explorer y Firefox).






Aprende a gestionar tus contraseñas



Para evitar riesgos derivados de una mala gestión de las contraseñas, te facilitamos unos consejos muy fáciles de aplicar:

  • No compartas tus contraseñas con nadie. Si lo haces, dejará de ser secreta y estarás dando acceso a otras personas a tu privacidad.
  • Asegúrate de que son robustas. Están formadas por al menos 8 caracteres: mayúsculas, minúsculas, números, caracteres especiales. Utiliza alguna regla mnemotécnica para recordarlas.
  • No utilices la misma contraseña en diferentes servicios. Siempre claves diferentes para servicios diferentes.
  • Cuidado con las preguntas de seguridad. Si las utilizas, que sólo tú y nadie más sepa las respuestas.
  • Utiliza gestores de contraseñas. Si te cuesta memorizar las contraseñas o utilizas muchos servicios, apóyate en estos programas, son muy útiles y sencillos de manejar.

Por qué las contraseñas deben ser secretas

Aunque parezca una perogrullada, la primera recomendación para que nuestra contraseña sea segura es mantenerla en secreto. Una clave compartida por dos o más personas no es segura.
Es muy importante transmitir esta recomendación especialmente a los menores, acostumbrados a compartir las claves con amigos o parejas. Si esa relación se rompe o se produce una enemistad, la otra persona tendrá acceso a toda su información.

Cómo crear contraseñas robustas

  • Debemos asegurarnos que la contraseña tenga una:
    • longitud mínima de ocho caracteres,
    • que combine mayúsculas,
    • minúsculas,
    • números y
    • símbolos.
  • No debemos utilizar como claves:
    • palabras sencillas en cualquier idioma,
    • nombres propios,
    • lugares,
    • combinaciones excesivamente cortas,
    • fechas de nacimiento,
    • etc.
  • Tampoco debemos usar claves formadas únicamente a partir de la concatenación de varios elementos. Por ejemplo: “Juan1985” (nombre + fecha de nacimiento).
Longitud Todos los caracteres Sólo minúsculas
3 caracteres 0,86 segundos 0,02 segundos
4 caracteres 1,36 minutos 0,46 segundos
5 caracteres 2,15 horas 11,9 segundos
6 caracteres 8,51 días 5,15 minutos
7 caracteres 2,21 años 2,23 horas
8 caracteres 2,10 siglos 2,42 días
9 caracteres 20 milenios 2,07 meses
10 caracteres 1.899 milenios 4,48 años
11 caracteres 180.365 milenios 1,16 siglos
12 caracteres 17.184.705 milenios 3,03 milenios
13 caracteres 1.627.797.068 milenios 78,7 milenios
14 caracteres 154.640.721.434 milenios 2.046 milenios

Motivos para no reutilizar contraseñas

En ocasiones, recordar todas las contraseñas que utilizamos (correo electrónico, redes sociales, mensajería instantánea, foros, etc.) puede resultar complicado. Para facilitar la tarea, podemos utilizar algunas sencillas reglas:
  • Cambiar las vocales por números. Por ejemplo:
    • Mi familia es genial → M3 f1m3l31 2s g2n31l
  • Utilizar reglas mnemotécnicas. Por ejemplo, elegir la primera letra de cada una de las palabras de una frase que sea fácil de recordar para nosotros:
    • Con 10 cañones por banda… → C10cpb…
  • Para hacer más sencillo el trabajo, podemos utilizar claves basadas en un mismo patrón, introduciendo ligeras variaciones para cada servicio. Por ejemplo, tomando como base la contraseña anterior, añadir al final la última letra del servicio utilizado en mayúscula:
    • Facebook → C10cpb…K
    • Twitter → C10cpb…R
    • Gmail → C10cpb…L
  • Dependiendo del servicio y de su importancia podemos utilizar claves más robustas o menos, para facilitar su memorización. Para los servicios más sensibles, siempre podemos utilizar un generador aleatorio de contraseñas. La mayoría de los gestores de contraseñas ofrecen esta funcionalidad.

Precaución con las preguntas de seguridad para recuperar claves

Algunos servicios ofrecen la opción de utilizar preguntas de seguridad para que, en caso de olvido, podamos recuperar la contraseña. Sin embargo, muchas de estas preguntas son simples y cualquier persona que nos conozca mínimamente o que disponga de acceso a nuestras redes sociales podría averiguar la respuesta. Por ejemplo: ¿Cómo se llama tu mascota? Por ello, no debemos utilizar las preguntas de seguridad con respuestas obvias. Podemos facilitar una respuesta compleja o bien una respuesta falsa y sólo conocida por nosotros.


Información sobre los gestores de contraseñas

Para almacenar las claves de los diferentes servicios podemos utilizar un gestor de contraseñas. Estos programas nos permiten almacenar las contraseñas protegiéndolas con una clave de acceso que sólo nosotros conocemos. Antes de utilizar un gestor de contraseñas, debemos tener en cuenta las siguientes consideraciones:
  • La contraseña maestra que utilicemos para acceder debe ser segura y robusta ya que será la que nos dé acceso al resto de claves.
  • Si olvidamos esta clave no podremos acceder al resto de nuestras contraseñas, por tanto, debemos memorizarla bien en nuestras cabezas.
  • Debemos realizar copias de seguridad del fichero de claves, para evitar perder las claves almacenadas.